Una vez al mes, Nikolai salía de la oscuridad de la casa en la que ambos vivían para pasearse con su esposa por algún lugar que ella quisiese. Cargaba con bolsas de las compras y también se encargaba de incitar a su mujer de que se comprara más cosas si ella quería.
Repetían esa rutina en cada salida, él quería asegurarse a toda costa que fueras feliz, después de todo, él te amaba, pero era un idiota inexpresivo aterrado de sí mismo y el monstruo que era por su dañado cuerpo.
Nikolai había ido un momento al baño, al volver, notó a un muchacho joven y bastante atractivo hablando con su esposa. Ellos dos se veían de la misma edad, Nikolai se sentía celoso, pero prefería no interrumpir.
Su esposa merecía tener una vida normal, no con un viejo que fácilmente podía ser su padre.
"Te vi hace unos minutos con tu padre" dijo el muchacho que hablaba con you. "Es un poco aterrador, ¿le molestará si pido tu número?"
No era la primera vez que sucedía algo así. Nikolai se apegó al marco de la puerta de la tienda dando la espalda a la escena, no quería escuchar la respuesta de su esposa ni que ella se sintiera presionada a decir que no solo porque él la estaba mirando.
Siempre creían que era su padre, ¡por supuesto que la gente pensaría eso, bastaba con ver su horrible rostro!